Cuando nuestras actividades diarias nos
desbordan de estrés, nuestra mente y cuerpo sufren terriblemente, el
exceso de trabajo o estudio no es nada bueno para la salud y los
doctores nos recomiendan descansar y desconectarnos de lo que nos causa
estrés para mejorar los síntomas y retomar el trabajo con una
perspectiva fresca y descansada.
Si queremos aprovechar el descanso y
realmente desconectarnos, la mejor forma de hacerlo es viajando, muchas
personas no respetan el descanso ni el reposo, llamándonos
constantemente para resolver los problemas, así que para que no
interrumpan nuestra paz, necesitamos salir y dejar las conexiones atrás,
disfrutar solos, con nuestra pareja o con la familia en un lugar lejano
donde nada ni nadie nos pueda molestar.
Un viaje con el propósito de eliminar el
estrés no es cualquier viaje, pues el exceso de planificación o
búsqueda de atracciones, podría empeorar la situación.
En primer lugar necesitas escoger un
lugar al que quieras viajar y donde puedas descansar y relajarte,
personalmente prefiero las playas desoladas y los hoteles llenos de lujo
y confort, sin embargo hay otros prefieren cobijarse del frio en las
montañas nevadas y disfrutar de una copa de vino frente a la chimenea,
sea cual sea el lugar que elijas, debe ser uno donde te puedas relajar
sin problemas.
Cuando vayas a comprar los boletos, si solo puedes adquirir los de clase económica, una gran idea sería buscar
tips para ganarte un boleto de primera clase sin necesidad de comprarlo, podrías ser muy afortunado y dejar que te consientan en el avión.
Ahora para ahorrarte dolores de cabeza,
siempre recomiendo consultar con una agencia de viajes de buena
reputación, todo lo concerniente a la estadía, procura que allí te
proporcionen buena información acerca de los hoteles y alguna que otra
excursión, llévate la información a casa y cuando estés decidido vuelve a
la agencia para concretar la operación, y
si no quieres estresarte en el viaje,
te recomiendo que pagues todo de antemano, un hotel “all inclusive” y
un par de excursiones, así todo será más sencillo y agradable en tu
viaje, pues una vez que estés fuera no tendrás que preocuparte por
tarjetas de crédito ni perder tiempo sacando dinero de un cajero.
Una vez que tengas todo planificado, no
te ofusques demasiado armando la maleta, simplemente escoge una maleta
pequeña que puedas llevar en la cabina y tenga solo lo indispensable,
así te evitaras colas, tiempos largos de espera y complicados
transportes para trasladarte con maletas pesadas.
Si viajas con tu familia y tienes niños pequeños,
te recomiendo que planifiques actividades para ellos, en guarderías o
parque infantiles donde los cuiden y no sea necesario que estés
presente, aunque no sería mala idea dejar en casa a los niños con
alguien de confianza para que puedas disfrutar y descansar
tranquilamente al menos por unos días.
Una vez que llegues a tu destino
desconéctate del mundo exterior, apaga celulares, tabletas e incluso la
televisión y disfruta del panorama natural, utiliza el spa del hotel
para recibir masajes y terapias relajantes, sal a caminar de vez en
cuando y disfruta de la comida en forma moderada, cuando te sientas con
más energía comparte alguna excursión para conocer el lugar, sal de
compras y deja todo listo para tu partida.
Al regresar serás una persona completamente nueva y estarás listo para ponerte en marcha.