Bueno, todo depende de la persona cuya
opinión más valoramos. Un niño quiere sentirse aprobado por sus padres,
mientras que un adolescente generalmente busca la validación de sus
compañeros. Las mujeres quieren la aprobación de sus maridos y
viceversa. ¡Pero esto no se detiene aquí!
Los empleados quieren oír la frase “bien
hecho” de su jefe, al igual que los escritores quieren complacer a sus
lectores. El hecho es que todos tenemos un anhelo de validación y el
sentimiento de querer ser aprobados ayuda a llenar ese deseo.
“No permitas que el ruido de las opiniones de los demás ahoguen tu voz interior”.
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